El FCB y la Qatar Foundation: ¿todo vale si de ganar se trata?

¿Tenemos derecho a cuestionar en tiempos de crisis, si el dinero que alimenta una entidad, es limpio o sucio?

Joan Laporta tomó, probablemente sin saberlo, dos de las decisiones más trascendentales en la historia del Barça: UNICEF y Pep Guardiola. Tomarlas confirmó que el FC Barcelona es “más que un club” y supuso ser el dominador ideológico del fútbol mundial, asociando a la imagen de la entidad una idea menospreciada por el pensamiento económico dominante: buscar la victoria sin renunciar a ser solidario, altruista, generoso, trabajar en equipo, respetar al adversario, crear escuela y convencer democráticamente en lugar de imponer. Todo ello ha significado que el Barça haya consolidado su papel en la historia del fútbol y que lo haya hecho no sólo con los éxitos, sino también con el modelo. Y es el modelo lo que está en juego si la Qatar Foundation continúa asociándose al Fútbol Club Barcelona.

El Real Madrid, el negativo de la existencia azulgrana, ha optado por un camino radicalmente contrario. Decidió por aclamación, la vuelta de Florentino Pérez. Elegir Florentino no es inocuo. La imagen de Pérez está vinculada a una empresa, ACS, que ha forjado sus éxitos en los campos de la burbuja inmobiliaria y la especulación. Cuando retomó la presidencia, Florentino anunció dos objetivos básicos: recuperar la primacía económica y ganar. Para ello, pensó, todo vale y no importa que en la camiseta se anime a practicar algo tan injusto e insolidario, como es el juego. Futbolísticamente ha optado por Mourinho, la concreción humana de valores interesados, poco altruistas: el éxito por encima de la ética, las ganancias como finalidad, la victoria como imposición del poder.

El Barça presentó los acuerdos con la Qatar Foundation asegurando que era la mejor manera de consolidar el modelo de club. Dice el presidente Rosell que sin el dinero del emirato, el Barça debería replantearse su tamaño: el mejor técnico, fútbol formativo, plantilla, club polideportivo del mundo. Decrecer en definitiva. Tan grave sería? Al fin y al cabo todos deberán decrecer a causa de la crisis. Tal vez sería incluso adecuado tomar la iniciativa y planificar el decrecimiento. Pero el tamaño, la dimensión real del Barça, se puede y debe medir solo en términos productivos? El Barça es una idea atípica asociada a personas con valores que perviven por encima de los éxitos, los fracasos y del tiempo. El Barça quiere ser un imperio bondadoso, que emplea el “soft power”, que se esfuerza para que los demás acepten su idea, pero y esto le distingue, lo quiere conseguir a través de la cultura y el pensamiento, no de la coerción y la imposición.

La Qatar Foundation no es una fundación privada, es Qatar. Nada en este emirato escapa al control y a la propiedad del dictador y las elites que lo acompañan. Qatar es en el mundo lo que le permite su riqueza, no lo que valen su historia y sus méritos. El dinero que recibe el Barça es propiedad del jeque, que es quien autoriza la transacción económica. Y son para vincular el alma del club con la de Qatar, para comprar imagen, para comprar valores, para ser vistos un poco mejor. Es un buen negocio recibir 165 millones de euros a cambio de llevar un dictador en la camiseta durante 5 años? Para Qatar seguro que sí, dado que solo puede perder un dinero que le sobra y ganar una imagen que no tiene.

Y para el Barça? El patrimonio de una entidad no está conformado sólo por el precio en valor de mercado de los bienes materiales que posee, sino que debe añadirse el valor de la marca. Rosell al permitir publicidad en la camiseta no vende patrimonio material, pero si de marca. Y la cuestión radica en saber si este valor se deteriora o no, con la imagen de una dictadura en el pecho.
Nos preguntamos si al pactar un acuerdo basado en la imagen, el dinero y los valores, se provocan dos procesos de transferencia como si habláramos de termodinámica: el Barça cede imagen a cambio de dinero y Qatar paga dinero para ganar imagen. Se puede usar este criterio en la comunicación y la política? Perderá credibilidad el Barça cuando se hable negativamente de Qatar? Son compensables los valores negativos?

El valor del Barça ha sido moldeado por el tiempo y el trabajo social empleado para construir una idea. Con UNICEF en el pecho, el talante humilde y democrático, el esfuerzo, el respeto, la solidaridad, el altruismo, se ha construido un club que siendo ganador, choca con los estereotipos económicos ensalzados por los causantes de la crisis. Si se opta por el dinero por encima de los valores, destruiremos este arquetipo. Ya no seremos más que un club. Seremos como el Madrid. Eso sí, ricos durante cinco años. Y después? Pues probablemente, perdida la riqueza del patrimonio moral, nada impedirá ser sociedad anónima.

Josep Cabayol: president de SICOM, Solidaritat i Comunicació
Siscu Baiges: vicepresident de SICOM, Solidaritat i Comunicació

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