Jaume Asens: ”El endurecimiento del código penal responde a una lógica de estado de excepción, fuera del estado de derecho”

Jaume Asens: ”El endurecimiento del código penal responde a una lógica de estado de excepción, fuera del estado de derecho”. Jaume Asens es”vocal de la Comissió de Defensa dels Drets de les Persones del Col·legi d’Advocats de Barcelona,”

El Triangle - Denunciacolectiva29M

El endurecimiento del código penal que prepara el Ministerio del Interior con el objetivo de equiparar las penas por supuesto vandalismo a las previstas para la kale borroka está indignando a numerosos abogados. Jaume Asens, vocal de la Comissió de Defensa dels Drets de les Persones del Col·legi d’Advocats de Barcelona, ha asegurado en declaraciones a EL TRIÁNGULO que el cambio normativo responde a una “lógica de estado de excepción, de política de emergencia que se aleja del estado de derecho”“Entramos en una lógica propia de guerra”, añade Asens, que es el abogado defensor de algunos de los detenidos en la capital catalana durante la jornada de huelga general.

L’enduriment del codi penal que prepara el Ministeri de l’Interior amb l’objectiu d’equiparar les penes per suposat vandalisme a les previstes per a la kale borroka està indignant nombrosos advocats. Jaume Asens, vocal de la Comissió de Defensa dels Drets de les Persones del Col·legi d’Advocats de Barcelona, ha assegurat en declaracions a EL TRIANGLE que el canvi normatiu respon a una “lògica d’estat d’excepció, de política d’emergència que s’allunya de l’estat de dret”. “Entrem en una lògica pròpia de guerra”, afegeix Asens, que és l’advocat defensor d’alguns dels detinguts a la capital catalana durant la jornada de vaga general.

Gaseamineto ciudadano propio de estados de excepción proclamados por dictaduras

La tiranía del dinero, la democracia secuestrada

Josep Cabayol Virallonga, periodista, presidente de SICOM

En Europa se ha impuesto la “marktkonforme demokratie”.

El pasado 1 de septiembre Angela Merkel dijo en el Bundestag: “vivimos en una democracia parlamentaria y por tanto la confección del presupuesto es un derecho básico del parlamento. No obstante, encontraremos la manera de hacerlo para que resulte acorde con los mercados. Aquel día Frau Merkel dejó claro que no se aprobaría ningún presupuesto que desagradara a la oligarquía financiera que controla los negocios mundiales.

La mentira.

Leo Strauus, discípulo del nazi Carl Schmitt, siempre defendió que las élites tienen que mentir para poder gobernar: “los gobiernos, a través de la prensa, sólo deben dar a la población un mínimo de información fidedigna”. “Si se quiere mantener la fe de las masas en un futuro mejor, no hay ningún otro camino que la mentira y el engaño”. Para Strauss sólo se puede conseguir el “consentimiento” a las propuestas formuladas desde “la alta política”, a través de la mentira. Strauss fue – es – guía de los neocons.
En la misma universidad donde impartía ideología Strauss, enseñaba economía Milton Friedman al frente de la famosa y muy liberal Escuela de Chicago. El pensamiento de Friedman se basa en la creencia -interesada- que los mercados competitivos y libres de la intervención del estado son buenos para la eficiencia de la economía. Y proponía medidas como: mínima participación del Estado en el gobierno económico, ningún control político, ningún salario mínimo, ninguna subvención, privatizar la seguridad social, ningún estado del bienestar.

La apropiación de los bienes comunes.

En la Universidad de Chicago se cocía la usurpación de los bienes públicos y de la ciudadanía. Había que decidir sin embargo, cómo y cuándo hacerlo. Los primeros experimentos fueron el año 73 en Chile. Con elk apoyo de la presidencia y de los políticos norteamericanos, la Escuela de Chicago con Friedman a la cabeza, apoyaron a Pinochet, justificaron e impulsaron la violencia de estado y consiguieron, principal objetivo, el enriquecimiento de los más ricos a costa de los más débiles por medio de la represión cárcel y muerte de muchos de los ciudadanos que clamaban por sus derechos. El asesinato y la cárcel ensombrecieron Sudamérica en nombre de la guerra al comunismo.

En el transcurso de los años 80 se fue imponiendo en Estados Unidos, un cambio de hegemonía del pensamiento social que nos ha llevado del keynesianismo al neoliberalismo. Un dato nos lo certificará: a finales de los 70 los más ricos podían llegar a pagar en impuestos al estado hasta un 70% de sus beneficios. Robert Reich, que fue ministro de Trabajo y Asuntos Sociales en la era Clinton, nos explica que a través de las deducciones al final tan sólo pagaban el 50%. El año 2011 esta cifra descendió al 36%. Del 70 al 36 en 30 años! Y aún hay más puesto que a través de las vías de escape paralegales y fraudulentas, el año pasado 18.000 de las familias más ricas de EEUU no tuvieron que pagar impuestos.

Los 80 fueron años de plomo para las clases populares. En Estados Unidos con Reagan, En Gran Bretaña con Thatcher. En la vieja y continental Europa el estado del bienestar también comenzó a retroceder. Pero no era suficiente.

El neoliberalismo.

Llegamos así al 13 de enero de 1993 fecha oficiosa del nacimiento del Consenso de Washington. John Williamson, el economista que había redactado las misiones originales de FMI y Banco Mundial, convocó a la elite neoliberal para decidir cómo “convencer” a los políticos para que adoptaran medidas contrarias a los intereses de la mayoría de los votantes. Políticas que deberían facilitar el traspaso de la propiedad y los bienes públicos a manos privadas.  La reunión tuvo lugar en el “Carnegie Conference Center” de Washington, Para asegurar sus intereses y dado que las crisis provocadas son iguales de efectivas que las reales, decidieron que mentir a los ciudadanos no debería ser un problema si con ello conseguían sus propósitos. Para conseguirlo acordaron aprovechar y favorecer los momentos catastróficos porque es cuando la ciudadanía acepta mejor los cambios traumáticos. Y señalaron 4 objetivos a los gobiernos del mundo: desregulen, privaticen, adelgacen el estado y aprueben legislaciones favorables a las transnacionales – liberalicen -

La privatización del futuro.

Las crisis reales, las provocadas, las favorecidas, las exageradas, han cuajado. El Norte, como antes le había pasado al Sur, ha caído en shock. Asustados, incapaces de reaccionar juntos, nos preocupa más la supervivencia personal que la colectiva sin darnos cuenta de que la oligarquía cuando maneja los mercados, sólo piensa en imponer la tiranía del dinero en favor del 1% de la población mundial. Y que los objetivos señalados en el 93 para el Sur, lo son ahora para el norte.

¿Qué pretenden, qué quieren conseguir?

Pues traspasar a su propiedad privada dos de los mecanismos claves para la equidad, las dos cosas a las que los humanos, respirar, beber, comer y procrear al margen, no renunciaremos nunca: salud para vivir, educación para vivir mejor en el futuro. Ellos, los oscuros mercados, saben que pagaremos por tenerlas porque no hay futuro sin salud ni educación. ¿Les permitiremos que se las apropien con el único objetivo de acumular riqueza a costa de los derechos sociales de la mayoría? Aceptaremos convertirnos – aún más – en objetos de negocio?

No todos los políticos pero….

Merkel dijo que el Bundestag no aprobaría ninguna medida que no fuera bendecida por los mercados. En todos los parlamentos europeos está pasando lo mismo. ¿Dónde están los políticos independientes de los mercados? La democracia controlada, supervisada, dirigida, he aquí lo que tenemos delante. Entonces, ¿debemos considerar democrático a un sistema político que decide en sede parlamentaria secuestrar una buena parte de la soberanía popular? ¿Es esta la democracia que proponen? ¿Es esto democracia? ¿No deberíamos exigir a los partidos políticos y a sus representantes que si no están de acuerdo con esta “percepción” de la democracia, salgan a la calle y denuncien inequívocamente lo que ya es para muchos una perversión democrática y una vulneración de los derechos humanos? ¿Estamos asistiendo a un crimen contra la humanidad cuando a la mayoría se le dificulta por ley si no impide, el derecho al trabajo, a la salud, a la educación y al buen vivir?

Reforma laboral, tiranía del dinero y huelga general: Constituyentes de Cádiz | Tsunami 53 2012-3-21 Lecturas de la Crisis y la Lucha de Clases.

Una reforma laboral totalmente coherente. Andrés Villena, economista e investigador en Ciencias Sociales por la Universidad de Málaga.

Público 21-3-12

¿Cuándo frenarán? ¿Nos daremos cuenta de que una enferma de anorexia no consigue la belleza por ese camino? Lejos de Islandia, nos acercamos a la bulímica Grecia, que demuestra que los parches neoliberales solo están sirviendo para ganar tiempo: quien tiene que cobrar ha de hacerlo lo antes posible para pagar a unos terceros, que a su vez se apalancaron con unas hipotecas concedidas al primero que pasaba. La economía del endeudamiento, de la usura, es el modelo más insostenible de sociedad.

Solo el miedo a la destrucción mutua asegurada -que nos declaremos todos en quiebra o, mejor, que nos descontemos las deudas- mantiene este sistema en un duerme-vela, en el que los medios de comunicación mienten diariamente, sabedores de tener una pistola detrás de la cabeza. Dan ganas de apagar la luz, la tele, lo que sea… y pasar a otra cosa. Al menos tendrían que enterarse de que por fin les hemos pillado la broma.

DECLARACIÓN DE LA ASAMBLEA CIUDADANA CONSTITUYENTE DE CADIZ 17 DE MARZO DE 2012

Nosotras y nosotros, ciudadanas y ciudadanos llegados de todos los rincones de esta tierra, que formamos parte del pueblo, auto convocados a una asamblea pro constituyente en la ciudad de Cádiz, coincidiendo con el 200 aniversario de la primera Constitución Española.

DECLARAMOS

1. El régimen constituido en la Constitución de 1978 junto con los compromisos impuestos por los sucesivos tratados de la UE y del resto depoderes económicos, políticos y sociales, está llevando a la mayoría social a la ruina económica, la falta de ética y la pérdida de valores y derechos que esos textos debían defender. La Constitución Española de 1978, por lo tanto está deslegitimada.

2. Que las reformas constitucionales realizadas sin más apoyo que el de los partidos de gobierno han puesto fin al espejismo democrático.

3. Que la Constitución, a pesar de reconocer la soberanía del pueblo, ha sido incapaz de hacer hegemónico ese poder.

En conclusión, nosotras y nosotros, proponemos un proceso constituyente democrático, en libertad, que supere las limitaciones de la Constitución de 1978 y avance hacía en el objetivo de hacer realidad la voluntad del pueblo.

• Esta asamblea convoca a la apertura de un proceso constituyente, que se inicia con esta asamblea ciudadana constituyente, basado en la igualdad, la libertad, la solidaridad y la democracia directa a través de una revolución pacífica y democrática.

• Esta asamblea convoca a una construcción colectiva para la superación del actual poder constituido y avanzar hacia una nueva constitución, democrática y participativa.

• Esta asamblea hace un llamamiento a las ciudadanas y ciudadanos a laorganización de asambleas ciudadanas constituyentes en todos los ámbitos, sectores y localidades de nuestra sociedad. Para ello, se relacionará y abrirá caminos de cooperación con todos aquellos pueblos que estén en vías de procesos constituyentes o lo hayan estado, y nos puedan servir de experiencia.

Cádiz, a 17 de Marzo de 2012 constituyentes.org

La tirania dels diners, la democràcia segrestada. Josep Cabayol, periodista, president de SICOM, Solidaritat i Comunicació.

La Nació Digital 21-3-12

A Europa s’ha imposat la “markt konforme demokratie”. El proppassat 1 de setembre Angela Merkel va dir al Bundestag: “vivim en una democràcia parlamentària i per tant la confecció del pressupost és un dret bàsic del parlament. Això no obstant, trobarem la manera de fer-ho perquè estigui d’acord amb els mercats”. Aquell dia Merkel va deixar clar que no s’aprovaria cap pressupost que desagradés l’oligarquia financera que controla els mercats.

La mentida. Leo Strauus, deixeble del nazi Carl Schmitt, sempre va defensar que les elits han de mentir per poder governar: “els governs, a través de la premsa, només han de donar a la població un mínim de informació fidedigna”. “Si es vol mantenir la fe de les masses en un futur millor, no hi cap altra camí que la mentida i l’engany”. Per Strauss només es podia aconseguir el “consentiment” a les propostes formulades per “l’alta política”, a través de la mentida. Strauss fou guru dels neocons.

Por una vivienda digna: nueva Ley de la Vivienda, stop desahucios, dación en pago, alquiler social

Derecho a la Vivienda Digna

Sr. de Guindos mucho rudio y pocas nueces, en pocos meses volveremos a encontrarnos en el Congreso.

A la espera de que se concreten los detalles y por las diferentes filtraciones que han aparecido en los medios en relación al Real Decreto que prepara el gobierno con el teórico fin de paliar la situación de cientos de miles de familias víctimas de una legislación hipotecaria medieval, la PAH sostiene que:

Todas aquellas medidas que se regulen en el marco de un código “ético” o “de buenas prácticas” al que se podrán adherir voluntariamente las entidades bancarias que así lo deseen, son un insulto a los millones de ciudadanos afectados por la estafa hipotecaria. Hace apenas dos semanas la PAH ya hizo público en un comunicado, que medidas como la dación en pago de carácter voluntario no aportan nada nuevo y que ya están contempladas en el ordenamiento jurídico actual , con el resultado de sobras conocido.

Pero además , si entramos a analizar en detalle los criterios y requisitos que deberán cumplir los afectados para acogerse a la medida (todos los miembros en el paro, sin ninguna prestación social y para deudas inferiores a 150.000 euros) aún en el supuesto de que todas las entidades financieras decidiesen adherirse a dicho código, la inmensa mayoría de familias quedarían fuera. Al respecto diversas consideraciones:

  • Según los datos de la PAH, en base a una encuesta rellenada por más de 7.000 familias de todo el Estado, menos de un 15% de las ejecuciones hipotecarias se inician para deudas inferiores a 150.000 euros. Así se entiende porqué el gobierno limita a 150.000 euros el importe máximo de las hipotecas para que una familia pueda acogerse a la dación en pago. Si además tienen que cumplirse otros criterios (todos los miembros en paro, sin percibir ninguna prestación social ) y la entidad tiene que haberse adherido al código, entenderemos porque este código es una falta de respeto y sensibilidad hacia las familias. A parte es discriminatoria y se convierte en una lotería en función del banco que te toque. Podría ocurrir que una familia con las mismas condiciones objetivas que otra se pudiese acoger a la medida y derecho a acogerse a la medida y la otra no?
  • Esta medida, pregonada a bombo y platillo , recuerda a la famosa moratoria ICO del Partido Socialista. Se vendió como la gran medida que beneficiaría a medio millón de hogares. Fue un absoluto fracaso. Solo 6.000 familias se acogieron. Resulta que también era voluntaria.
  • Estan los bancos aceptando daciones en pago? Si. Cuando? Cuando el importe de la deuda es inferior al precio de las viviendas. Es decir cuando les interesa a los bancos. En este sentido las deudas hipotecarias que pudiesen existir de 150.000 euros pendientes de amortizar en Barcelona, Valencia, Madrid, Sevilla o de cualquier ciudad mediana o grande, será siempre inferior al precio actual de la vivienda. Por lo tanto, en estos casos Sr De Guindos, la dación en pago es un negocio redondo para los bancos. La única ocasión en que bancos y cajas aceptan la dación en pago, en contra de sus intereses, es cuando la presión social, léase la PAH, les obliga a ello, vía denuncia pública.
  • Es la medida que prepara el Consejo de Ministros retroactiva? No. Eso quiere decir que los más de 350.000 procesos de ejecución hipotecaria iniciados, más todos los avalistas que hay detrás, es decir ,padres, madres y familiares cercanos, no se podrían beneficiar. Vamos a dejar a millones de personas en la estacada? El gobierno socialista y ahora el del Partido Popular así lo quieren. Pero la PAH, no. Porque la PAH llega, donde los grandes partidos se ausentan, y lucha donde los grandes partidos claudican.
  • Que quiere decir que las entidades que acepten la dación en pago van a tener bonificaciones fiscales? No han recibido bancas y cajas suficientes ayudas públicas? No será su propuesta una manera encubierta de legitimar ante la sociedad civil un nuevo paquete de ayudas que prepara?
  • Que quiere decir que agilizará los procesos? Nos estará diciendo que echará a las familias de sus casas con mayor rapidez, verdad? como justifica este nuevo atropello? Puede dormir por las noches? Sabe usted lo que es vivir con la amenaza constante de que le desahucien? Y que le amenacen de arrebatarle la custodia de un hijo por no tener un techo que ofrecerle?
  • Sres. y Sras. del PP : Son ustedes, corresponsables, junto al Partido Socialista de la burbuja inmobiliaria y de la situación que atraviesan centenares de miles de familias. No se presenten ahora como salvadores de la Patria. Porque ustedes, a Dios rogando y con el mazo dando.

Que les quede claro. No les quepa la menor duda. No aceptaremos rebajas. Menos cuando lo que está en juego es nuestra supervivencia. No aceptaremos que trafiquen y trapicheen con nuestros derechos.

Las propuestas que nos ofrecen, son las propuestas que están dispuestos a ceder los bancos. Es decir, son las propuestas de los bancos. Y nos preguntamos: No debería ser al revés? La democracia no es un sistema de representación que traduce en ley aquello que la ciudadanía clama a gritos? Porque os dejáis manipular como marionetas por el interés del 1%? Sois conscientes de que el espectáculo que dais para el 99% restante es patético?

Dación en pago retroactiva, stop desahucios y alquiler social. Lo queremos todo y lo queremos ahora! Las ejecuciones hipotecarias y los desahucios de miles de familias amparadas por su gobierno son ilegales. Y no lo dice la PAH. Lo dijo Naciones Unidas en Barcelona la semana pasada.

Queremos a los responsables de esta estafa hipotecaria sentados, pero no en las cortes generales, sino delante de un tribunal. Como ha hecho el civilizado pueblo islandés.

La ciudadanía lo tiene claro. Hemos reaccionado y más tarde que temprano lo vamos a conseguir. Ya no hay vuelta atrás. En unos meses nos volveremos a encontrar. Llevaremos nuestras propuestas al Congreso avaladas por centenares de miles, quizá millones de firmas a través de una iniciativa legislativa popular (ILP) que está a punto de empezar.

Al final se darán cuenta, de que somos personas. Que no somos mercancía en manos de políticos y banqueros. Y que lo único que exigimos es Democracia Real Ya! Entonces no les quedará otra opción que aplicar justicia social.

SICOM i Namuus Films están realizando un documental sobre las justas reivindicaciones de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y sobre las persones que la impulsan, trabajan y participan de ella. Los afectados son parte esencial del documental #LaPlataforma y para ello, además de reproducir las injusticias y vejaciones a que han sido sometidas por el maldito mercado, hemos reunido a un conjunto de expertos que nos argumentan por què las reivindicaciones no son tan solo justas sino imprescindibles para el progreso social.

Podéis ver el trailer del documental #LaPlataforma

“Ayúdanos” a terminar el documental.

La Plataforma tendrá una duración superior a los 60 minutos y tiene como finalidad servir de material didáctico a las PAH en defensa de sus reivindicaciones. Está realizado de forma independiente de las Plataformas de Afectados por la Hipoteca, pero habla esencialmente de ellas.

Si hacéis clic en el enlace podréis conocer todos los detalles del documental y si lo consideráis oportuno, ayudarnos con vuestras aportaciones.

http://www.verkami.com/projects/972-laplataforma

La Política en femenino

Hasta que punto actúan como hombres las mujeres en el poder

Política se escribe con “o”

Política. La política. Una palabra femenina que designa una actividad en la que apenas encontramos mujeres en cargos representativos. ¿Por qué? ¿Cuánto falta para que la situación se normalice y una mujer al frente de su país no sea noticia por ser la “primera mujer” en ejercer el cargo? Y cuando así sea, ¿será porque las mujeres hayan conseguido introducir su esencia y su carácter en la esfera pública o bien porque hayan adoptado la manera de actuar y de ser de sus homólogos masculinos? ¿Debe una mujer adoptar la pose de un hombre para alcanzar el poder?

¿Conoceremos algún día LA política en femenino?

A continuación analizaremos las diferencias entre el concepto social y cultural de la primera dama frente al papel que juega el marido de una mujer en un cargo de poder.
Veremos de qué manera ejercen la política las mujeres que actualmente controlan las riendas de su país y presentaremos los cambios que, a nuestro entender, exige la política actual.

Enlaces

Economia feminista: Tsunami 37

8 de Marzo: vídeos equidad de género

UE - Europa - España: involución democrática| Tsunami 35 2012-2-24-25 i 26 Lecturas de la Crisis y la Lucha de Clases

La Transició de Europa

Al capitalismo no le sienta bien la democracia: Juan Torres López: catedrático de Economía Aplicada del Departamento de Teoría Económica y Economía Política de la Universidad de Sevilla

El filósofo alemán Jürgen Habermas ha escrito en su último libro y repite en varias declaraciones públicas que en Europa se está desmantelando la democracia (Ver Georg Diez, A Philosopher’s Mission to Save the EU). Un juicio muy fuerte del que se hacía eco compartiéndolo alguien nada sospechoso de radicalismo y que conoce bien el continente como el ex canciller alemán Helmut Schmidt (L’Allemagne dans et avec l’Europe, L’Economie politique n° 053 – janvier 2012).

La independencia de los bancos centrales y el fortalecimiento de la capacidad de maniobra de los fondos y entidades financieras han sido los factores que principalmente han contribuido a este fenómeno contemporáneo que hace que, en la práctica, los gobiernos tengan completamente atadas las manos frente a los mercados y los grandes propietarios de capital.

La segunda es el incremento voluntariamente planificado del desempleo y el empleo precario. De esa forma, como ya advirtiera Michal Kalecki hace ochenta años, los grandes empresarios obtienen menos beneficios (puesto que les sería económicamente más rentable el pleno empleo) pero gracias a la sumisión y a la debilidad que esas condiciones laborales generan en las masas trabajadoras, pueden disponer de más poder político que a la postre es lo que les asegura su posición de dominio social.

La Transición de Europa desde la Socialdemocracia hasta la Oligarquía: Michael Hudson es un analista financiero de Wall Street y un distinguido Profesor denvestigación de Economía en la Universidad de Missouri (Kansas City).

Una de las tres características que definen a un Estado-nación es el poder de crear dinero. Una segunda característica es el poder de recaudar impuestos. Ambos poderes están siendo transferidos de las manos de los representantes elegidos democráticamente a las del sector financiero.

The Greek experiment: Paul Jay entrevista Michael Hudson. 15-2-12

Versión en original en Inglés

Traducción de Google al castellano

Demasiados Retrocesos: Josep Fontana, historiador

Se trata de “un golpe de Estado oligárquico por el que los impuestos y la planificación de la economía y el control de los presupuestos están pasando a manos de unos ejecutivos nombrados por el cártel internacional de los banqueros”.

La agonía de la posmodernidad: Lluís Duch – Albert Chillón. Lluís Duch es antropólogo y monje de Montserrat. Albert Chillón es director del Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades de la UAB. Ambos son coautores de Un ser de mediaciones. Antropología de la comunicación, vol. I, que el próximo marzo publica la editorial Herder. El País 25-2-12

Es hora de despabilar: la posmoderna mojiganga ha terminado. La crisis epocal que atravesamos está teniendo ya, junto a su cohorte de efectos indeseables, el deseable de conjurar la bobería política, ética y estética que por desgracia colea aún. Y también el de urgirnos a rehabilitar la plural herencia del Humanismo y la Ilustración en este nuevo tiempo penumbral, a fin de tornarnos lúcidos y éticos, sobrios y solidarios, cívicos y compasivos. Con las debidas cautelas, será menester poner al día los viejos idearios de emancipación y concebir otros de cuño actualizado y distinto, porque al despertar la modernidad capitalista sigue todavía aquí, aunque más desregulada, ensoberbecida y digitalizada que nunca.

Manipulando el debate, destruyendo lo que es obvio: Josep Cabayol, periodista SICOM. Publicado en Attac Acordem

El siguiente paso es apropiarse de los bienes públicos y ponerlos en venta. ¿Puede el presidente de la República francesa vender la Torre Eiffel? Cuando un gobierno inicia un proceso de privatización, pone a la venta una propiedad que no es suya sino que pertenece proporcionalmente a todos y cada uno de los miembros de la comunidad. ¿Por qué son o no son de la Administración las propiedades públicas que se privatizan? ¿El Gobierno es propietario de los bienes públicos que se vende o sólo administrador? Partiendo de la base de que los gobiernos son elegidos por la ciudadanía y dirigen el país por tan solo un tiempo determinado, ¿tienen derecho a tomar medidas irreversibles? ¿Puede un gobierno, sin consultar a la ciudadanía, tomar una decisión que no tiene vuelta atrás? ¿Acaso tienen vuelta atrás las privatizaciones? Otra vez la historia nos informa que no. Las ventas de los bienes comunes no suelen ser reversibles. Y la propiedad de estos bienes, pagados con el dinero de los impuestos de todos, no es de la administración sino de la ciudadanía.

Grecia debe romper con la troika y suspender el pago de la deuda: Eric Toussaint

Los pueblos de los países del sur del planeta han estado sometidos durante dos decenios (desde 1982 a principios de los años 2000) a ese tipo de política que utiliza el pretexto del reembolso de la deuda como arma para destruir una serie de conquistas sociales que constituyen los derechos fundamentales de la sociedad. Argentina es un caso emblemático. Después de 25 años de políticas neoliberales (1976-2001) y una sucesión de planes de austeridad llevados a cabo por el FMI, en diciembre de 2001 estalló una rebelión popular que llevó a la caída del gobierno. Las nuevas autoridades decretaron unilateralmente la suspensión del reembolso de la deuda pública en forma de títulos vendidos en los mercados financieros por un montante de 90.000 millones de dólares. Hasta hoy es la suspensión de pago más importante de la historia. Después de tres años de suspensión de pago durante los cuales el gobierno, en medio de una crisis pre-revolucionaria (diciembre de 2001-principios de 2003) estableció una política de relanzamiento económico y se negó a seguir las recomendaciones del FMI, Argentina impuso a los acreedores una reducción del 65% de la deuda. A finales de diciembre de 2001 Argentina suspendió también el reembolso de su deuda bilateral (por un montante de 6.500 millones de dólares) con respecto a países como España, Francia, Alemania, Italia, Gran Bretaña… agrupados en el Club de París. Esta suspensión de pagos dura desde hace diez años y Argentina va muy bien. Entre 2003 y 2012, su tasa media de crecimiento anual ha llegado al 8%. Si Argentina no hubiera suspendido el reembolso de la deuda y no hubiese rechazado los dictados del FMI y los demás acreedores, habría sido incapaz de beneficiarse a partir de 2004-2005 del aumento de los precios de los productos que exporta al mercado mundial.

La deuda o la vida: conferencia completa de Eric Toussaint pronunciada en Barcelona y grabada en vídeo por SICOM. – en castellano -

Euribor

Nos han estafado en el cálculo del Euribor. Visita la página #OpEuribor

Valencia: primavera valenciana

Primavera valenciana: Manuel Castells, La Vanguardia 25-2-12

La ciudadanía ha perdido el miedo, sigue indignada y encuentra cada vez más motivos para no confiar en sus dirigentes.

Presidente Rajoy: dé el ejemplo ahora, si le importa tanto la imagen del país. Destituya a su delegada y despida al policía que etiqueta a los ciudadanos como el enemigo. Dé un aviso a navegantes. Y ayude a restablecer un clima de protesta cívica y pacífica que es esencial en una democracia real. No se haga cómplice de un clima de intimidación que ya no funciona porque la ciudadanía ha perdido el miedo, sigue indignada y encuentra cada vez mas motivos para no confiar en sus dirigentes, ellos sí intimidados por la Merkel en lugar de plantar cara y defender los intereses de quienes les pagan.

València: Antoni Segura,catedràtic Història Contemporània Universitat de Barcelona y Director del CEHI. Articles a El Punt Avui

València és l’espurna d’una ciutadania conscient del que pot esperar d’aquesta crisi, un terrible empobriment i la pèrdua de drets
i serveis socials conquerits al llarg de les tres darreres dècades

Cap a una primavera americana? Entrevista a Nelini Stamp (Occupy Wall Street) realitzada per Esther Vivas en el marc del Fòrum Social Temàtic a Porto Alegre (Brasil), gener 2012

Quin és el perfil “tipus” del militant d’Occupy?

Hi ha dues grans categories: d’una banda hi ha els “som el 99%”, i per altre els “Occupy”. Occupy representa els que provenen del sector radical, la tàctica és “prendre el carrer”, els que se senten capaços de dur a terme accions radicals (en gran part no immigrants, a causa de les lleis d’immigració, que són molt dures per als que resulten detinguts). Els menys militants tenen un paper important, són ells els que divulguen el missatge entre la “massa”, entre aquest “99%” … Som molt inclusius, em sembla, he vist anarquistes, comunistes, socialistes o en tot cas militants que s’identifiquen amb aquests corrents de pensament. He vist també a conservadors desplomats pels bancs fins al punt que han perdut la casa. Seguim sent molt oberts, perquè les línies entre liberals i conservadors, o no sé com anomenar-los, estan movent-se; fiquem tots els afectats per la crisi en la cistella dels “pobres”, del “99%”, i els que comparteixen el nostre anàlisi, benvinguts siguin.

Europe's Transition From Social Democracy to Oligarchy | La Transición de Europa desde la Socialdemocracia hasta la Oligarquía.

Europe’s Transition From Social Democracy to Oligarchy

La Transición de Europa desde la Socialdemocracia hasta la Oligarquía: Traducció al català a través de Google

Traducción al castellano a través de Google.

As first published in Frankfurter Allgemeine Zeitung

December 6, 2011

By Michael Hudson .

Michael Hudson is a Wall Street financial analyst and Distinguished Research Professor of Economics at the University of Missouri (Kansas City).

The easiest way to understand Europe’s financial crisis is to look at the solutions being proposed to resolve it. They are a banker’s dream, a grab bag of giveaways that few voters would be likely to approve in a democratic referendum. Bank strategists learned not to risk submitting their plans to democratic vote after Icelanders twice refused in 2010-11 to approve their government’s capitulation to pay Britain and the Netherlands for losses run up by badly regulated Icelandic banks operating abroad. Lacking such a referendum, mass demonstrations were the only way for Greek voters to register their opposition to the €50 billion in privatization sell-offs demanded by the European Central Bank (ECB) in autumn 2011.

The problem is that Greece lacks the ready money to redeem its debts and pay the interest charges. The ECB is demanding that it sell off public assets – land, water and sewer systems, ports and other assets in the public domain, and also cut back pensions and other payments to its population. The “bottom 99%” understandably are angry to be informed that the wealthiest layer of the population is largely responsible for the budget shortfall by stashing away a reported €45 billion of funds stashed away in Swiss banks alone. The idea of normal wage-earners being obliged to forfeit their pensions to pay for tax evaders – and for the general un-taxing of wealth since the regime of the colonels – makes most people understandably angry. For the ECB, EU and IMF “troika” to say that whatever the wealthy take, steal or evade paying must be made up by the population at large is not a politically neutral position. It comes down hard on the side of wealth that has been unfairly taken.

A democratic tax policy would reinstate progressive taxation on income and property, and would enforce its collection – with penalties for evasion. Ever since the 19th century, democratic reformers have sought to free economies from waste, corruption and “unearned income.” But the ECB “troika” is imposing a regressive tax – one that can be imposed only by turning government policy-making over to a set of unelected “technocrats.”

To call the administrators of so anti-democratic a policy “technocrats” seems to be a cynical scientific-sounding euphemism for financial lobbyists or bureaucrats deemed suitably tunnel-visioned to act as useful idiots on behalf of their sponsors. Their ideology is the same austerity philosophy that the IMF imposed on Third World debtors from the 1960s through the 1980s. Claiming to stabilize the balance of payments while introducing free markets, these officials sold off export sectors and basic infrastructure to creditor-nation buyers. The effect was to drive austerity-ridden economies even deeper into debt – to foreign bankers and their own domestic oligarchies.

This is the treadmill on which Eurozone social democracies are now being placed. Under the political umbrella of financial emergency, wages and living standards are to be scaled back and political power shifted from elected government to technocrats governing on behalf of large banks and financial institutions. Public-sector labor is to be privatized – and de-unionized, while Social Security, pension plans and health insurance are scaled back.

This is the basic playbook that corporate raiders follow when they empty out corporate pension plans to pay their financial backers in leveraged buyouts. It also is how the former Soviet Union’s economy was privatized after 1991, transferring public assets into the hands of kleptocrats, who worked with Western investment bankers to make the Russian and other stock exchanges the darlings of the global financial markets. Property taxes were scaled back while flat taxes were imposed on wages (a cumulative 59 percent in Latvia). Industry was dismantled as land and mineral rights were transferred to foreigners, economies driven into debt and skilled and unskilled labor alike was obliged to emigrate to find work.

Pretending to be committed to price stability and free markets, bankers inflated a real estate bubble on credit. Rental income was capitalized into bank loans and paid out as interest. This was enormously profitable for bankers, but it left the Baltics and much of Central Europe debt strapped and in negative equity by 2008. Neoliberals applaud their plunging wage levels and shrinking GDP as a success story, because these countries shifted the tax burden onto employment rather than property or finance. Governments bailed out banks at taxpayer expense.

It is axiomatic that the solution to any major social problem tends to create even larger problems – not always unintended! From the financial sector’s vantage point, the “solution” to the Eurozone crisis is to reverse the aims of the Progressive Era a century ago – what John Maynard Keynes gently termed “euthanasia of the rentier” in 1936. The idea was to subordinate the banking system to serve the economy rather than the other way around. Instead, finance has become the new mode of warfare – less ostensibly bloody, but with the same objectives as the Viking invasions over a thousand years ago, and Europe’s subsequent colonial conquests: appropriation of land and natural resources, infrastructure and whatever other assets can provide a revenue stream. It was to capitalize and estimate such values, for instance, that William the Conqueror compiled the Domesday Book after 1066, a model of ECB and IMF-style calculations today.

This appropriation of the economic surplus to pay bankers is turning the traditional values of most Europeans upside down. Imposition of economic austerity, dismantling social spending, sell-offs of public assets, de-unionization of labor, falling wage levels, scaled-back pension plans and health care in countries subject to democratic rules requires convincing voters that there is no alternative. It is claimed that without a profitable banking sector (no matter how predatory) the economy will break down as bank losses on bad loans and gambles pull down the payments system. No regulatory agencies can help, no better tax policy, nothing except to turn over control to lobbyists to save banks from losing the financial claims they have built up.

What banks want is for the economic surplus to be paid out as interest, not used for rising living standards, public social spending or even for new capital investment. Research and development takes too long. Finance lives in the short run. This short-termism is self-defeating, yet it is presented as science. The alternative, voters are told, is the road to serfdom: interfering with the “free market” by financial regulation and even progressive taxation.

There is an alternative, of course. It is what European civilization from the 13th-century Schoolmen through the Enlightenment and the flowering of classical political economy sought to create: an economy free of unearned income, free of vested interests using special privileges for “rent extraction.” At the hands of the neoliberals, by contrast, a free market is one free for a tax-favored rentier class to extract interest, economic rent and monopoly prices.

Rentier interests present their behavior as efficient “wealth creation.” Business schools teach privatizers how to arrange bank loans and bond financing by pledging whatever they can charge for the public infrastructure services being sold by governments. The idea is to pay this revenue to banks and bondholders as interest, and then make a capital gain by raising access fees for roads and ports, water and sewer usage and other basic services. Governments are told that economies can be run more efficiently by dismantling public programs and selling off assets.

Never has the gap between pretended aim and actual effect been more hypocritical. Making interest payments (and even capital gains) tax-exempt deprives governments of revenue from the user fees they are relinquishing, increasing their budget deficits. And instead of promoting price stability (the ECB’s ostensible priority), privatization increases prices for infrastructure, housing and other costs of living and doing business by building in interest charges and other financial overhead – and much higher salaries for management. So it is merely a knee-jerk ideological claim that this policy is more efficient simply because privatizers do the borrowing rather than government.

There is no technological or economic need for Europe’s financial managers to impose depression on much of its population. But there is a great opportunity to gain for the banks that have gained control of ECB economic policy. Since the 1960s, balance-of-payments crises have provided opportunities for bankers and liquid investors to seize control of fiscal policy – to shift the tax burden onto labor and dismantle social spending in favor of subsidizing foreign investors and the financial sector. They gain from austerity policies that lower living standards and scale back social spending. A debt crisis enables the domestic financial elite and foreign bankers to indebt the rest of society, using their privilege of credit (or savings built up as a result of less progressive tax policies) as a lever to grab assets and reduce populations to a state of debt dependency.

The kind of warfare now engulfing Europe is thus more than just economic in scope. It threatens to become a historic dividing line between the past half-century’s epoch of hope and technological potential to a new era of polarization as a financial oligarchy replaces democratic governments and reduces populations to debt peonage.

For so bold an asset and power grab to succeed, it needs a crisis to suspend the normal political and democratic legislative processes that would oppose it. Political panic and anarchy create a vacuum into which grabbers can move quickly, using the rhetoric of financial deception and a junk economics to rationalize self-serving solutions by a false view of economic history – and in the case of today’s ECB, German history in particular.

A central bank that is blocked from acing like one

Governments do not need to borrow from commercial bankers or other lenders. Ever since the Bank of England was founded in 1694, central banks have printed money to finance public spending. Bankers also create credit freely – when they make a loan and credit the customer’s account, in exchange for a promissory note bearing interest. Today, these banks can borrow reserves from the government central bank at a low annual interest rate (0.25% in the United States) and lend it out at a higher rate. So banks are glad to see the government’s central bank create credit to lend to them. But when it comes to governments creating money to finance their budget deficits for spending in the rest of the economy, banks would prefer to have this market and its interest return for themselves.

European commercial banks are especially adamant that the European Central Bank should not finance government budget deficits. But private credit creation is not necessarily less inflationary than governments monetizing their deficits (simply by printing the money needed). Most commercial bank loans are made against real estate, stocks and bonds – providing credit that is used to bid up housing prices, and prices for financial securities (as in loans for leveraged buyouts).

It is mainly government that spends credit on the “real” economy, to the extent that public budget deficits employ labor or are spent on goods and services. If governments avoid paying interest by having their central banks printing money on their own computer keyboards rather than borrowing from banks that do the same thing on their own keyboards. (Abraham Lincoln simply printed currency when he financed the U.S. Civil War with “greenbacks.”)

Banks would like to use their credit-creating privilege to obtain interest for lending to governments to finance public budget deficits. So they have a self-interest in limiting the government’s “public option” to monetize its budget deficits. To secure a monopoly on their credit-creating privilege, banks have mounted a vast character assassination on government spending, and indeed on government authority in general – which happens to be the only authority with sufficient power to control their power or provide an alternative public financial option, as Post Office savings banks do in Japan, Russia and other countries. This competition between banks and government explains the false accusations made that government credit creation is more inflationary than when commercial banks do it.

The reality is made clear by comparing the ways in which the United States, Britain and Europe handle their public financing. The U.S. Treasury is by far the world’s largest debtor, and its largest banks seem to be in negative equity, liable to their depositors and to other financial institutions for much larger sums that can be paid by their portfolio of loans, investments and assorted financial gambles. Yet as global financial turmoil escalates, institutional investors are putting their money into U.S. Treasury bonds – so much that these bonds now yield less than 1%. By contrast, a quarter of U.S. real estate is in negative equity, American states and cities are facing insolvency and must scale back spending. Large companies are going bankrupt, pension plans are falling deeper into arrears, yet the U.S. economy remains a magnet for global savings.

Britain’s economy also is staggering, yet its government is paying just 2% interest. But European governments are now paying over 7%. The reason for this disparity is that they lack a “public option” in money creation. Having a Federal Reserve Bank or Bank of England that can print the money to pay interest or roll over existing debts is what makes the United States and Britain different from Europe. Nobody expects these two nations to be forced to sell off their public lands and other assets to raise the money to pay (although they may do this as a policy choice). Given that the U.S. Treasury and Federal Reserve can create new money, it follows that as long as government debts are denominated in dollars, they can print enough IOUs on their computer keyboards so that the only risk that holders of Treasury bonds bear is the dollar’s exchange rate vis-à-vis other currencies.

By contrast, the Eurozone has a central bank, but Article 123 of the Lisbon treaty forbids the ECB from doing what central banks were created to do: create the money to finance government budget deficits or roll over their debt falling due. Future historians no doubt will find it remarkable that there actually is a rationale behind this policy – or at least the pretense of a cover story. It is so flimsy that any student of history can see how distorted it is. The claim is that if a central bank creates credit, this threatens price stability. Only government spending is deemed to be inflationary, not private credit!

The Clinton Administration balanced the U.S. Government budget in the late 1990s, yet the Bubble Economy was exploding. On the other hand, the Federal Reserve and Treasury flooded the economy with $13 trillion in credit to the banking system credit after September 2008, and $800 billion more last summer in the Federal Reserve’s Quantitative Easing program (QE2). Yet consumer and commodity prices are not rising. Not even real estate or stock market prices are being bid up. So the idea that more money will bid up prices (MV=PT) is not operating today.

Commercial banks create debt. That is their product. This debt leveraging was used for more than a decade to bid up prices – making housing and buying a retirement income more expensive for Americans – but today’s economy is suffering from debt deflation as personal income, business and tax revenue is diverted to pay debt service rather than to spend on goods or invest or hire labor.

Much more striking is the travesty of German history that is being repeated again and again, as if repetition somehow will stop people from remembering what actually happened in the 20th century. To hear ECB officials tell the story, it would be reckless for a central bank to lend to government, because of the danger of hyperinflation. Memories are conjured up of the Weimar inflation in Germany in the 1920s. But upon examination, this turns out to be what psychiatrists call an implanted memory – a condition in which a patient is convinced that they have suffered a trauma that seems real, but which did not exist in reality.

What happened back in 1921 was not a case of governments borrowing from central banks to finance domestic spending such as social programs, pensions or health care as today. Rather, Germany’s obligation to pay reparations led the Reichsbank to flood the foreign exchange markets with deutsche marks to obtain the currency to buy pounds sterling, French francs and other currency to pay the Allies – which used the money to pay their Inter-Ally arms debts to the United States. The nation’s hyperinflation stemmed from its obligation to pay reparations in foreign currency. No amount of domestic taxation could have raised the foreign exchange that was scheduled to be paid.

By the 1930s this was a well-understood phenomenon, explained by Keynes and others who analyzed the structural limits on the ability to pay foreign debt imposed without regard for the ability to pay out of current domestic-currency budgets. From Salomon Flink’s The Reichsbank and Economic Germany (1931) to studies of the Chilean and other Third World hyperinflations, economists have found a common causality at work, based on the balance of payments. First comes a fall in the exchange rate. This raises the price of imports, and hence the domestic price level. More money is then needed to transact purchases at the higher price level. The statistical sequence and line of causation leads from balance-of-payments deficits to currency depreciation raising import costs, and from these price increases to the money supply, not the other way around.

Today’s “free marketers” writing in the Chicago monetarist tradition (basically that of David Ricardo) leaves the foreign and domestic debt dimensions out of account. It is as if “money” and “credit” are assets to be bartered against goods. But a bank account or other form of credit means debt on the opposite side of the balance sheet. One party’s debt is another party’s saving – and most savings today are lent out at interest, absorbing money from the non-financial sectors of the economy. The discussion is stripped down to a simplistic relationship between the money supply and price level – and indeed, only consumer prices, not asset prices. In their eagerness to oppose government spending – and indeed to dismantle government and replace it with financial planners – neoliberal monetarists neglect the debt burden being imposed today from Latvia and Iceland to Ireland and Greece, Italy, Spain and Portugal.

If the euro breaks up, it is because of the obligation of governments to pay bankers in money that must be borrowed rather than created through their own central bank. Unlike the United States and Britain which can create central bank credit on their own computer keyboards to keep their economy from shrinking or becoming insolvent, the German constitution and the Lisbon Treaty prevent the central bank from doing this.

The effect is to oblige governments to borrow from commercial banks at interest. This gives bankers the ability to create a crisis – threatening to drive economies out of the Eurozone if they do not submit to “conditionalities” being imposed in what quickly is becoming a new class war of finance against labor.

Disabling Europe’s central bank to deprive governments of the power to create money

One of the three defining characteristics of a nation-state is the power to create money. A second characteristic is the power to levy taxes. Both of these powers are being transferred out of the hands of democratically elected representatives to the financial sector, as a result of tying the hands of government.

The third characteristic of a nation-state is the power to declare war. What is happening today is the equivalent of warfare – but against the power of government! It is above all a financial mode of warfare – and the aims of this financial appropriation are the same as those of military conquest: first, the land and subsoil riches on which to charge rents as tribute; second, public infrastructure to extract rent as access fees; and third, any other enterprises or assets in the public domain.

In this new financialized warfare, governments are being directed to act as enforcement agents on behalf of the financial conquerors against their own domestic populations. This is not new, to be sure. We have seen the IMF and World Bank impose austerity on Latin American dictatorships, African military chiefdoms and other client oligarchies from the 1960s through the 1980s. Ireland and Greece, Spain and Portugal are now to be subjected to similar asset stripping as public policy making is shifted into the hands of supra-governmental financial agencies acting on behalf of bankers – and thereby for the top 1% of the population.

When debts cannot be paid or rolled over, foreclosure time arrives. For governments, this means privatization selloffs to pay creditors. In addition to being a property grab, privatization aims at replacing public sector labor with a non-union work force having fewer pension rights, health care or voice in working conditions. The old class war is thus back in business – with a financial twist. By shrinking the economy, debt deflation helps break the power of labor to resist.

It also gives creditors control of fiscal policy. In the absence of a pan-European Parliament empowered to set tax rules, fiscal policy passes to the ECB. Acting on behalf of banks, the ECB seems to favor reversing the 20th century’s drive for progressive taxation. And as U.S. financial lobbyists have made clear, the creditor demand is for governments to re-classify public social obligations as “user fees,” to be financed by wage withholding turned over to banks to manage (or mismanage, as the case may be). Shifting the tax burden off real estate and finance onto labor and the “real” economy thus threatens to become a fiscal grab coming on top of the privatization grab.

This is self-destructive short-termism. The irony is that the PIIGS budget deficits stem largely from un-taxing property, and a further tax shift will worsen rather than help stabilize government budgets. But bankers are looking only at what they can take in the short run. They know that whatever revenue the tax collector relinquishes from real estate and business is “free” for buyers to pledge to the banks as interest. So Greece and other oligarchic economies are told to “pay their way” by slashing government social spending (but not military spending for the purchase of German and French arms) and shifting taxes onto labor and industry, and onto consumers in the form of higher user fees for public services not yet privatized.

In Britain, Prime Minister Cameron claims that scaling back government even more along Thatcherite-Blairite lines will leave more labor and resources available for private business to hire. Fiscal cutbacks will indeed throw labor out of work, or at least oblige it to find lower-paid jobs with fewer rights. But cutting back public spending will shrink the business sector as well, worsening the fiscal and debt problems by pushing economies deeper into recession.

If governments cut back their spending to reduce the size of their budget deficits – or if they raise taxes on the economy at large, to run a surplus – then these surpluses will suck money out of the economy, leaving less to be spent on goods and services. The result can only be unemployment, further debt defaults and bankruptcies. We may look to Iceland and Latvia as canaries in this financial coalmine. Their recent experience shows that debt deflation leads to emigration, shortening life spans, lower birth rates, marriages and family formation – but provides great opportunities for vulture funds to suck wealth upward to the top of the financial pyramid.

Today’s economic crisis is a matter of policy choice, not necessity. As President Obama’s chief of staff Rahm Emanuel quipped: “A crisis is too good an opportunity to let go to waste.” In such cases the most logical explanation is that some special interest must be benefiting. Depressions increase unemployment, helping to break the power of unionized as well as non-union labor. The United States is seeing a state and local budget squeeze (as bankruptcies begin to be announced), with the first cutbacks coming in the sphere of pension defaults. High finance is being paid – by not paying the working population for savings and promises made as part of labor contracts and employee retirement plans.

Big fish are eating little fish.

This seems to be the financial sector’s idea of good economic planning. But it is worse than a zero-sum plan, in which one party’s gain is another’s loss. Economies as a whole will shrink – and change their shape, polarizing between creditors and debtors. Economic democracy will give way to financial oligarchy, reversing the trend of the past few centuries.

Is Europe really ready to take this step? Do its voters recognize that stripping the government of the public option of money creation will hand the privilege over to banks as a monopoly? How many observers have traced the almost inevitable result: shifting economic planning and credit allocation to the banks?

Even if governments provide a “public option,” creating their own money to finance their budget deficits and supplying the economy with productive credit to rebuild infrastructure, a serious problem remains: how to dispose of the existing debt overhead now acts as a deadweight on the economy. Bankers and the politicians they back are refusing to write down debts to reflect the ability to pay. Lawmakers have not prepared society with a legal procedure for debt write-downs – except for New York State’s Fraudulent Conveyance Law, calling for debts to be annulled if lenders made loans without first assuring themselves of the debtor’s ability to pay.

Bankers do not want to take responsibility for bad loans. This poses the financial problem of just what policy-makers should do when banks have been so irresponsible in allocating credit. But somebody has to take a loss. Should it be society at large, or the bankers?

It is not a problem that bankers are prepared to solve. They want to turn the problem over to governments – and define the problem as how governments can “make them whole.” What they call a “solution” to the bad-debt problem is for the government to give them good bonds for bad loans (“cash for trash”) – to be paid in full by taxpayers. Having engineered an enormous increase in wealth for themselves, bankers now want to take the money and run – leaving economies debt ridden. The revenue that debtors cannot pay will now be spread over the entire economy to pay – vastly increasing everyone’s cost of living and doing business.

Why should they be “made whole,” at the cost of shrinking the rest of the economy? The bankers’ answer is that debts are owed to labor’s pension funds, to consumers with bank deposits, and the whole system will come crashing down if governments miss a bond payment. When pressed, bankers admit that they have taken out risk insurance – collateralized debt obligations and other risk swaps. But the insurers are largely U.S. banks, and the American Government is pressuring Europe not to default and thereby hurt the U.S. banking system. So the debt tangle has become politicized internationally.

So for bankers, the line of least resistance is to foster an illusion that there is no need for them to accept defaults on the unpayably high debts they have encouraged. Creditors always insist that the debt overhead can be maintained – if governments simply will reduce other expenditures, while raising taxes on individuals and non-financial business.

The reason why this won’t work is that trying to collect today’s magnitude of debt will injure the underlying “real” economy, making it even less able to pay its debts. What started as a financial problem (bad debts) will now be turned into a fiscal problem (bad taxes). Taxes are a cost of doing business just as paying debt service is a cost. Both costs must be reflected in product prices. When taxpayers are saddled with taxes and debts, they have less revenue free to spend on consumption. So markets shrink, putting further pressure on the profitability of domestic enterprises. The combination makes any country following such policy a high-cost producer and hence less competitive in global markets.

This kind of financial planning – and its parallel fiscal tax shift – leads toward de-industrialization. Creating ECB or IMF inter-government fiat money leaves the debts in place, while preserving wealth and economic control in the hands of the financial sector. Banks can receive debt payments on overly mortgaged properties only if debtors are relieved of some real estate taxes. Debt-strapped industrial companies can pay their debts only by scaling back pension obligations, health care and wages to their employees – or tax payments to the government. In practice, “honoring debts” turns out to mean debt deflation and general economic shrinkage.

This is the financiers’ business plan. But to leave tax policy and centralized planning in the hands of bankers turns out to be the opposite of what the past few centuries of free market economics have been all about. The classical objective was to minimize the debt overhead, to tax land and natural resource rents, and to keep monopoly prices in line with actual costs of production (“value”). Bankers have lent increasingly against the same revenues that free market economists believed should be the natural tax base.

So something has to give. Will it be the past few centuries of liberal free-market economic philosophy, relinquishing planning the economic surplus to bankers? Or will society re-assert classical economic philosophy and Progressive Era principles, and re-assert social shaping of financial markets to promote long-term growth with minimum costs of living and doing business?

At least in the most badly indebted countries, European voters are waking up to an oligarchic coup in which taxation and government budgetary planning and control is passing into the hands of executives nominated by the international bankers’ cartel. This result is the opposite of what the past few centuries of free market economics has been all about.

Ataque a la democracia: Grecia y la reforma laboral española. Tsunami 26 2012-2-13 Lecturas de la Crisis y la lucha de clases.

¿Camino al desastre?

1.- Las cinco grandes mentiras de la ‘reforma laboral’

Ignacio Escolar

1. Es mentira que el objetivo de la reforma sea crear empleo. Abaratar el despido en plena crisis disparará aún más el paro, como hace nada admitían hasta los dirigentes del PP. Lo que busca esta reforma laboral es forzar una rebaja generalizada de los salarios. Es el gran plan del Gobierno, convencido de que la única salida de la crisis pasa por una devaluación de los trabajadores, de nuestros derechos y del Estado del bienestar ahora que ya no tenemos una peseta que devaluar.

2. Es mentira que la indemnización por despido baje “sólo” de 45 a 33 días y que sólo cuente a partir del sábado. En realidad se rebaja a 20 días con un máximo de doce meses de indemnización: ésas son, para todos, las nuevas condiciones del despido “procedente” que ahora será el habitual.

3. Es también mentira que la reforma no tenga efectos retroactivos. Cambian las condiciones laborales de todos los empleados, los que ya tenían un trabajo y los que consigan un contrato a partir de hoy.

4. Es completamente falso que este decreto “garantice la seguridad de los trabajadores”, como pomposamente firma en su preámbulo el presidente Rajoy. La reforma legaliza el mobbing: los empresarios podrán cambiar unilateralmente el horario, las funciones e incluso el sueldo. Si no estás de acuerdo con las nuevas condiciones, el despido es procedente: 20 días por año de indemnización.

5. Pero la mayor mentira de todas es la que el PP nos contó durante la campaña electoral. “Lo que necesita España no es facilitar el despido sino fomentar la contratación”, decía Mariano Rajoy, decía Sáenz de Santamaría, decía Cristóbal Montoro, decía Javier Arenas y decía González Pons. “Un gobierno previsible que diga siempre la verdad”, nos prometieron antes de votar.

1b.- Comprobación de la mentira: Montoro dice que la reforma laboral no creará empleo por sí misma

1c.- El Síindic de Greuges afirma que los recortes del Govern dejan a miles de personas en la indefensión: El Periódico 13-2-12

1d.- Web Síndic de Greuges

2.- El gobierno abre la vía a los ‘minijobs’ con contratos más precarios: Público 13-2-12

El Gobierno quiere fomentar, asimismo, el uso del contrato a tiempo parcial. Para ello, a partir de ahora, los trabajadores con este tipo de jornada podrán realizar horas extraordinarias, lo que en la práctica dotará a este contrato de más flexibilidad, ya que el empresario podrá completar las horas que marca el contrato con otras extra.

3.- Movilización ciudadana en defensa de la justicia y la democracia: Mesas Ciudadanas de Convergencia y la Acción

Recortes sociales y recesión económica, empobrecimiento, protesta social, son la secuencia de acontecimientos que el estado neoliberal prevé y frente a la cual ha puesto en marcha una contrarreforma de la justicia y las leyes penales para facilitar e incrementar la represión y criminalización del descontento ciudadano.

El Ministro de Justicia acaba de anunciar las inmediatas medidas del Gobierno del PP para poner en marcha esta inmensa regresión en los derechos y libertades civiles fundamentales, lo que de hecho supone una nueva vuelta de tuerca en la degradación de la calidad de la democracia otorgada con la Constitución de 1978.

Los ciudadanos/as no debemos permanecer pasivos ante el “contra-reformazo” judicial que favorece la reacción y el autoritarismo. En defensa de la Justicia, los derechos y la democracia llamamos a la ciudadanía, a través de las organizaciones cívicas, sociales y políticas, a movilizarse unitariamente para detener la contra-reforma judicial que promueve el Ministro Gallardón y su Gobierno.

Red de Convergencia Social

4.- Sortear profecías autocumplidas: Toni Comín, profesor de ESADE (Universitat Ramon Llull). Público 13-2-12

Tomados de uno en uno, con los eurobonos algunos países saldrían ganando y otros perdiendo. Pero tomada la UE en su totalidad, pagaría considerablemente menos en intereses: el ahorro global para el conjunto de la Unión sería indiscutible. Por ello, los eurobonos son la piedra de toque que permite saber si los actuales líderes de la UE piensan “en europeo” o piensan “en nacional”, esto es, si tienen visión europea o carecen de ella.

5.- La contrareforma laboral de 2012: Vidal Aragonés. Marxismo Crítico

· Se facilita el despido individual (objetivo causas económicas y ausencias justificadas) y colectivo (por causa económica e innecesaria autorización de la Autoridad Laboral).

· Se abarata el despido en todos los contratos, reduciendo las indemnizaciones por improcedente entre 12 días por año y el 42%.

· Se crea un contrato no causal de un año sin indemnización.

· Se potencia la desregularización de todas las condiciones laborales.

· Se prepara el desmantelamiento del sector público, con ERE’s y despidos bajo nuevo amparo legal.

· Se pauperizan las condiciones laborales a través del convenio de empresa y la pérdida de la ultraactividad en dos años desde la denuncia.

Leer Más

6.- Islandia triplicará su crecimiento en 2012 tras encarcelar a políticos y banqueros: cuando aprenderemos en España.

El Monstruo de Fukushima. En Positivo

Islandia consiguió acabar con un gobierno corrupto y parásito. Encerró a los responsables de la crisis financiera en la cárcel. Empezó a redactar una nueva Constitución hecha por ellos y para ellos. Y hoy, gracias a la movilización, será el país más próspero de un occidente sometido a una tenaz crisis de la deuda.

La revuelta islandesa no ha causado otras víctimas que los políticos y los hombres de finanzas. No ha vertido ninguna gota de sangre. No ha sido tan llamativa como las de la Primavera Árabe. Ni siquiera ha tenido rastro de mediática, pues los medios han pasado por encima de puntillas. Sin embargo, ha conseguido sus objetivos de forma limpia y ejemplar.

Diagnóstico de la Crisis y perspectivas de cambio: José Manuel Naredo

7.- Camino al Desastre: Andrés Martínez Lorca, Rebelión.

Pero lo peor de todo es el sistemático desprecio a la inteligencia de la ciudadanía, la mentira contínua a través de los grandes medios al anunciar que los recortes en derechos, en salarios y en inversión pública se hacen… para crear empleo.

Aceptemos de una vez por todas esa repugnante y repetida mentira oficial. Se cierran fábricas para crear empleo, se bajan los sueldos para fomentar el consumo, se reduce la inversión pública para aumentar la productividad, se facilita y abarata el despido también para crear empleo, se pisotean los derechos laborales para mejorar el nivel de vida de los trabajadores, se destruye lo público para beneficiar… al pueblo.

Y a quien no trague el engaño, ¿cómo se le convence? Con el «consenso a palos» que empleó la policía en la noche del viernes contra los pacíficos manifestantes de la Puerta del Sol.

Los disturbios de Atenas se propagan en la red: El Periódico 13-2-12

Vídeos Grecia:

100 mil personas que han perdido la esperanza salieron a las calles de Atenas el domingo 12 de febrero de 2012.

Athens burns

Athens on fire

Anonymus: address to Greeks during Feb.12 Riots

ABC manipula y dice que los manifestantes van contra las medidas de prosperidad (sic)

#23F financiero:contra el golpe de estado de los mercados

Manifiesto contra el golpe de estado financiero:

El 23 de febrero de 1981 unos siniestros personajes opuestos al régimen constitucional democrático protagonizaron, pistola en mano, un ataque a la naciente democracia española asaltando el Congreso de los Diputados.

Treinta años más tarde, el pasado septiembre y en el mismo escenario, los “representantes” del pueblo que hace años se escondieron bajo los escaños ahora nos traicionaban aprobando una reforma de la Constitución española que nadie había solicitado, sin aceptar el más mínimo debate social y sin aprobación en referéndum. ¿El objetivo? Incluir en nuestra ley suprema el pago de la deuda y sus intereses como primer compromiso del estado por delante de cualquier necesidad social.

No es un símil forzado. Es el episodio que de manera más evidente escenifica el golpe de estado que estamos viviendo. Solo que esta vez, no lo protagonizan esperpénticos generales y guardias civiles, sino altos ejecutivos impolútamente trajeados y adulados por políticos. Estamos viviendo un golpe de estado financiero.

Vivimos un golpe de estado cuando nuestros representantes dirigen discursos a los supuestamente invisibles mercados solicitándoles compasión a cambio de degradar las condiciones de vida de la población a la que deberían servir. El “pueblo soberano” está siendo sacrificado en el altar del neoliberalismo.

Asistimos a un golpe de estado cuando nuestros dirigentes acatan las directrices de instituciones no elegidas democráticamente, como la Comisión Europea, el Banco Central Europeo o el Fondo Monetario Internacional, que atienden solo a los intereses de grandes fortunas y corporaciones, y fuerzan su implantación en el país sin debate previo ni consulta popular; cuando siguen los intereses de Merkel y Sarkozy, en defensa de la banca alemana y francesa, antes que los del propio país.

Podemos identificar a los autores del golpe cuando, en nombre de una falsa austeridad, suben los impuestos a los trabajadores mientras permiten el fraude fiscal y los mecanismos que lo amparan; cuando se bajan los salarios, se suprimen los convenios, se retrasa la edad de jubilación y se degradan las condiciones de trabajo; cuando se destruyen la educación y sanidad pública que hemos construido durante generaciones; cuando al fin todo el dinero obtenido se usa para avalar y rescatar a una banca que ha destruido la economía real subida a lomos de burbujas especulativas. ¿Quién es el único beneficiado con todas estas medidas?

No es un golpe a punta de pistola. Pero todas las personas hemos percibido el frío contacto de las primas de riesgo durante el reciente proceso electoral, bajo la amenaza de “es ésto o el caos”, con la inmolación ejemplarizante de Grecia como aviso a navegantes. Y cuando las amenazas no son suficientes, no dudan en actuar abiertamente: Si hay que hacer dimitir a un presidente de gobierno electo y sustituirlo por un “tecnócrata” al que nadie ha votado, pues se hace.

¡Basta de mentiras! Esto no es austeridad, no están trabajando para que salgamos todos de esta, no nos estamos sacrificando para estar mejor mañana, no son tecnócratas, son ejecutivos al servicio del mismo poder financiero que nos ha llevado a esta situación. Esto no es más que una despiadada transferencia de riqueza del 99% que estamos abajo al 1% que nos pisa, una renuncia a derechos adquiridos durante décadas, una destrucción de las más elementales formas democráticas.

¡Contra el golpe de estado de los mercados! Concentración en Sol a las 20 horas del 23F.

Documento consensuado por Grupo de Trabajo de Economía de Sol, Movimiento15M, 26/01/2012.

Evento facebook: http://www.facebook.com/events/174561245981315/

Los Consejeros de RTVE deben dimitir o ser cesados.

Votar en contra de la libertad de información y a favor del “control político” y la censura, es un acto antidemocrático y anticonstitucional. Los consejeros-as de Partido Popular y Convergencia i Unió en el Consejo de Administración de RTVE, han vulnerado la confianza que todos los representantes políticos reciben de la ciudadanía, cuando son elegidos directa o indirectamente para el ejercicio de un cargo público. Desde este momento quedan inhabilitados para tomar decisiones que afectan al conjunto de la sociedad. Dirigir un medio público como RTVE, no puede estar en manos de políticos que pretenden erigirse en “censores” de la libertad de información.
SICOM – Solidaridad y Comunicación – exige el cese inmediato de estos representantes públicos por haber traicionado la confianza de todos los españoles. Asimismo los consejeros-as de PSOE, ERC y CCOO deben dimitir al quedar de manifiesto al abstenerse, que son incapaces de defender algo tan básico para la democracia como la libertad de información.
A los consejeros-as de IU y UGT, les animamos a continuar ejerciendo su cargo con dignidad.
En el caso que los partidos hegemónicos no ejerzan sus responsabilidades y permitan permanecer en el cargo a los consejeros-as implicados en tamaño atropello, quedarán a la vista de la ciudadanía, como cómplices de este ataque a la democracia.
Después de reformar la Constitución, negando a los españoles el derecho a decidir sobre una acción política que no estaba en los programas electorales y que por tanto no había sido debatida ni votada, situar en el escenario público la duda sobre si la decisión de los consejeros-as de RTVE había sido aprobada previamente por las direcciones de los partidos, sería tanto como dar pábulo a la especulación sobre un acuerdo político entre las principales fuerzas para controlar la información de los principales medios.

Ciudadanos y mercados

Esta vergonzosa reforma de la Constitución dinamita cualquier credibilidad de los políticos que la votaron

La Vanguardia 10/09/2011
Manuel Castells
Ciudadanos y mercados

Zapatero quedará en la historia como el peor presidente de la democracia española hasta la fecha (Aznar, al menos tenia coherencia ideológica). La pantomima de reforma constitucional perpetrada con nocturnidad y alevosía veraniega por los dos grandes partidos compinchados afecta a la raíz de la democracia y la autonomía del Estado. Ha sido una decisión impuesta por Merkel y Sarkozy, retomando una propuesta del PP. Se razona que era necesaria para calmar la desconfianza de los mercados sobre la deuda española que podría precipitar una crisis de las deudas europeas, en particular italiana, hundiendo así al euro. Reflotar a Grecia, Portugal e Irlanda es difícil. Salvar a España de la quiebra es inviable para las finanzas alemanas y francesas. De ahí la presión sobre el Gobierno español que hace tiempo abandonó cualquier veleidad de soberanía económica. Todo en nombre de vaticinios sobre el comportamiento de los mercados, poder supremo y misterioso al que hay que aplacar con sacrificios humanos: los recortes de gasto social afectan a salud, educación y pensiones, o sea, a la vida.

Pero ¿quiénes son los mercados? ¿Usted conoce personalmente a algún mercado? En realidad se les pueden poner nombres y apellidos: son los inversores (tal vez usted mismo) gestionados por intermediarios financieros. ¿Pero qué quieren los tales inversores y sus intermediarios? ¿El equilibrio fiscal? ¿La capacidad de pago de la deuda a largo plazo? Todo eso son cálculos estratégicos para llegar a otro fin, a lo que verdaderamente mueve la inversión: la ganancia contante y sonante a corto plazo. Así funcionan las finanzas, de eso dependen los dividendos para los accionistas y, sobre todo, las comisiones y primas para los operativos financieros. Y esa ganancia a corto plazo se obtiene por múltiples medios, entre ellos la apuesta por cambios de valoración de efectos financieros, incluidos los bonos del Tesoro y las divisas. De modo que según para quién la devaluación de la deuda soberana española y el aumento de la prima de riesgo pueden resultar en un pingüe negocio. Las grandes ganancias se producen precisamente en situación de turbulencia financiera. En cambio lo que los inversores (llamados mercados) tienen en cuenta son las perspectivas de actividad de cada economía. Porque la recesión y el aumento del paro son mal negocio para todos. Precisamente por eso, cuando en la primavera del 2010 España decretó medidas de austeridad la evaluadora Fitch rebajó la cotización de nuestra deuda pública. ¿Qué no harán ahora esos inversores al saber que, aunque a largo plazo la deuda española pudiera pagarse, a corto plazo el país se queda seco de estímulo fiscal posible en una situación en que la inversión privada no puede salir por si sola de la crisis de empleo y demanda? La atonía económica es la más negra perspectiva para los mercados.

Y por eso el mismo día en que los siseñores de las Cortes del Reino votaban atar de pies y manos al Estado discapacitándolo para obtener recursos cuando hiciera falta, subía la prima de riesgo española y caían las bolsas de todo el mundo como reacción al decrecimiento del empleo en EE.UU. En contraste, hubo una reacción alcista de las bolsas cuando se alcanzó el acuerdo para que EE.UU. pudiera endeudarse más. Y se han vuelto a hundir tras el anuncio por el FMI de la posibilidad de recesión a pesar (o a causa) de los recortes. Por esas razones pueden quebrar España y el euro, no por endeudarnos.

No se trata de salvar la economía española sino de aprovechar la crisis para maniatar a los representantes de los ciudadanos por si tienen la tentación de seguir a sus votantes en lugar de a los mercados interpretados por Merkel, Sarkozy y todos aquellos que salvan su pellejo político en sus países a costa de los otros europeos: una demostración de la des(U)nión Europea.

Pues este es el meollo de la cuestión: en nombre de los mercados (cuyo criterio está por ver) se impone una reforma constitucional a los ciudadanos, sin consultarlos y aprovechando una mayoría parlamentaria que puede disolverse en tres meses. Y de paso, se deslegitima una Constitución de quita y pon, que es intocable para según qué cosas y se manipula en unos días para lo que conviene a aquellos políticos coyunturalmente en el poder. Así jamás se hubiera aprobado la Constitución de 1978 que, por imperfecta que sea, permitió organizar una coexistencia política a partir de un consenso evolutivo que ahora se ha roto sin necesidad perentoria y sin informar a los ciudadanos del por qué de esa urgencia aparte de las oscuras referencias a la percepción de los mercados. Y es que los ciudadanos tienen derecho a equivocarse porque eso también es soberanía popular. Lo que no aceptan es invocar la democracia como fuente de legitimidad para después actuar sobre temas tan importantes aplicando el rodillo parlamentario como si el país fuera de los políticos. El ejemplo islandés vuelve a la memoria: tras meses de movimiento social un referéndum sobre las políticas de crisis llevó a la regulación financiera, al despido y encausamiento de políticos culpables de la crisis y al impago de las deudas bancarias. Y se arregló la cosa para la gente.

Si ya había una crisis de legitimidad profunda en la democracia española, fuente de la indignación que comparte una gran mayoría de la población, esta vergonzosa reforma de la Constitución dinamita cualquier credibilidad de los políticos que la votaron. Y de paso se lo pone muy difícil a Rubalcaba, que intentaba salvar los muebles de su partido y de la política tendiendo puentes al sentir de la sociedad. Si la fuente de la Constitución son los mercados, que manden los banqueros por la vía directa. Pero si los ciudadanos piensan que son ellos los constituyentes, tal vez podrían refundar la democracia pacíficamente y limpiar las instituciones de unos partidos mayoritarios que acampan en las Cortes como si fuera su finca y nosotros sus peones. Acampada contra acampada. Cinismo político contra esperanza de ciudadanía. A desalambrar.

Impulsat per

Amb el suport de

Arxiu de videos